Primeras Colecciones

Como editor, Ricardo Trigueros de León fue el hombre adecuado en el lugar y el tiempo adecuados. Gracias a su intensa labor, el 1 de enero de 1962, el Departamento Editorial se convirtió en Dirección General de Publicaciones.

Ya para entonces, el sólido prestigio de la editorial estaba cimentado en las colecciones Popular, Caballito de Mar, Azor y Poesía --entre otras--, en las que se editaba obra de autores como Miguel Ángel Asturias, Pablo Antonio Cuadra, Claudia Lars, Hugo Lindo y Salarrué, y las cuales eran ilustradas por artistas del calibre de Carlos Mérida, Carlos Cañas y Camilo Minero.

Por esa época también destacaba la Colección Certamen Nacional de Cultura, un galardón que gozó de amplio prestigio continental.

La Revista Cultura

La revista "Cultura" es un medio que surgió y se desarrolló casi paralelamente a la Dirección de Publicaciones e Impresos; en las instalaciones de ésta se concibió y diseñó, en sus talleres se imprimió y encuadernó. Claudia Lars y Salarrué fueron escritores claves para que esta revista tuviera un alto nivel de calidad y de difusión.

Desde el primer número de "Cultura", ambos colaboraron permanentemente con ensayos, comentarios y obra creativa. Y a partir de enero de 1962, cuando Claudia Lars se convirtió en directora de la revista, la labor de ambos--como amigos y cómplices literarios-- tuvo mucho mayor empuje y trascendencia.

Entre esa fecha y diciembre de 1970, Lars publicó 36 números de "Cultura", una labor inigualable hasta ahora.

Las colección Orígenes

Esta colección fue diseñada para albergar a los artistas, poetas, periodistas, escritores y pensadores que han dado una contribución para la fundación de la moderna identidad salvadoreña. Parte de esta colección son las publicaciones de las recopilaciones de las obras de nuestros autores más destacados.

Se ha realizado la publicación de la Narrativa Completa de Salarrué, la Poesía Completa de Claudia Lars, la Obras Escogidas del periodista Napoleón Viera Altamirano y del científico David J. Guzmán, la Obra Poética de Raúl Contreras, así como la edición de compilaciones de la labor periodística de José Dutriz, así como caricaturas de Toño Salazar, investigaciones del historiador Rodolfo Barón Castro y biografías de los poetas Alfredo Espino y Roque Dalton, entre otros.

Otras Colecciones

A lo largo de su historia, la Dirección de Publicaciones e Impresos (DPI) ha creado diversas colecciones de libros. Algunas han tenido continuidad a través de las décadas, otras han sido terminadas una vez cumplido su papel, y unas más surgen para llenar los vacíos creados por los nuevos tiempos.

En los últimos años, la DPI ha creado nuevas colecciones que responden a las necesidades de lecturas de los nuevos tiempos.

Destacan las siguientes colecciones: Orígenes, Ficciones, Clásica y Contemporánea, Trigueros de León y la Biblioteca Básica de Literatura Salvadoreña, entre otras.

La Colección Ficciones, por otro lado, ha sido pensada para difundir la obra narrativa de escritores contemporáneos. Son novelas y volúmenes de cuentos que expresan la actual producción literaria nacional. Manlio Argueta, Horacio Castellanos Moya, Rafael Menjívar Ochoa y Jacinta Escudos son algunos de los autores con obras en Ficciones. Se ha publicado la obra de destacados autores centroamericanos, entre ellos, el guatemalteco Rodrigo Rey Rosa, el hondureño Roberto Castillo y el panameño Enrique Jaramillo Levi.

La Colección Trigueros de León --nombrada así en homenaje al más importante director de la DPI-- está diseñada para reeditar textos de la literatura salvadoreña, ampliamente demandados por la población estudiantil, como "Cuentos de barro" de Salarrué y "Trenes" de Miguel Ángel Espino, entre otras.

La DPI también ha reactivado la Colección Teatro con obras de Álvaro Menén Desleal y Waldo Chávez Velasco.

Biblioteca Básica de Literatura Salvadoreña

El afianzamiento de una cultura nacional requiere la difusión masiva de aquellas obras literarias que expresan, por su riqueza y profundidad, las distintas facetas de la identidad de la nación. Esta idea está detrás de la concepción de la Biblioteca Básica de Literatura Salvadoreña (BBLS).

El plan ha sido difundir masivamente, en paquete y a precios accesibles, 30 títulos claves de la literatura de El Salvador, con una programación de 10 títulos por año, entre 1996 y 1998. El primer autor, por supuesto, es el considerado fundador de la literatura nacional, don Francisco Gavidia; y de ahí en adelante hasta llegar a los autores nacidos en la década de los 40.

Un esfuerzo descomunal y sin precedentes no sólo en El Salvador sino en Centroamérica, que significa la puesta en circulación de alrededor de un millón de libros.

Colección Clásica y Contemporánea

La Colección Clásica y Contemporánea constituye una respuesta a la necesidad del lector salvadoreño de contar con una biblioteca de literatura universal. Se trata de publicar obras cumbres de la literatura de todos los tiempos, cada una precedida de un estudio elaborado por un experto; para obras escritas en otras lenguas se presentan traducciones adaptadas a nuestro tiempo.

Esta colección ha sido iniciada gracias a un convenio editorial con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CNCA) de México, entidad que ha cedido los derechos de un amplio listado de obras inmortales. Los primeros títulos que ya están a la venta incluyen creaciones de Miguel de Cervantes, Francisco de Quevedo, León Tolstoi y Cyrano de Bergerac.

Cuadernos de Música Salvadoreña

Ofrecemos una primera recopilación, en siete cuadernos, bellamente diseñados, de partituras musicales de igual número de autores claves en la música salvadoreña, como Escolástico Andrino, Esteban Servellón, Ion Cubicec, Gilberto Orellana y Ezequiel Nunfio, hasta los más recientes como German Cáceres y Manuel Carcache.