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Alberto Masferrer (1868-1932)
El humanista y escritor salvadoreño Alberto Masferrer es conocido por obras como El mínimum vital y El dinero maldito. Nació el 24 de julio de 1868, en Alegría, departamento de Usulután. Su padre fue el diputado Enrique Masferrer y de la señora Leonor Mónico. Dado que nació fuera de matrimonio, don Alberto fue objeto de los prejuicios y la marginación propias de la época.
Su infancia y adolescencia fueron azarosas; su padre lo inscribió a un internado en San Salvador, del cual huyó y luego fue expulsado del mismo. Luego fue enviado a estudiar a Guatemala, a otro internado, del cual igualmente escapó. Tras varios viajes por Centroamérica, se dedicó a la docencia, profesión a la que se entregó el resto de sus días. De vuelta en El Salvador, dirigió escuelas e instituciones públicas.
El país era una república cafetalera con hondos contrastes sociales y profundas injusticias de todo tipo. Masferrer se sintió llamado a plantear soluciones, desde una perspectiva humanista y no violenta, para superar la crisis nacional que se estaba incubando. Una de sus grandes contribuciones al periodismo nacional fue la creación en 1928 del periódico Patria, en el que divulgó sus propuestas de reforma social. En las páginas de Patria dio a conocer su pensamiento, denominado como “vitalista” (no confundir con el “vitalismo” del filósofo español José Ortega y Gasset), en el que abogaba por que a cada persona le fueran garantizadas las condiciones mínimas para tener una vida digna. Esto es el núcleo de su gran libro El Mínimum vital, en el cual plantea: “¿Es posible facilitar y aun asegurar a todos los habitantes de la nación este Mínimum de vida , sin el cual toda existencia es un fracaso, toda criatura humana degenera y se bestializa? Sin duda que lo es, puesto que se realiza constantemente en la familia. Toda familia normalmente constituida atiende, en primer término, a obtener y mantener para cada uno de sus miembros el Mínimum Vital: a que todos ellos se alimenten, trbajane, se vistan, habiten en buenas condiciones, adquieran una instrucción elemental, y se desarrollen en todo siguiendo una norma de equidad y justicia.”
En 1931, el candidato a la presidencia de la República por el Partido Laborista, Arturo Araujo, lo convenció para que lo apoyara en su campaña, ofreciéndole llevar a la práctica, de resultar electo, el programa de reforma social contemplado en el Mínimum Vital. No obstante, la experiencia con Araujo fue decepcionante para Masferrer, quien solamente fue utilizado para satisfacer los fines particulares del político. En enero de 1932, durante el levantamiento indígena, Masferrer tuvo que dejar el país, lo cual dañó gravemente su salud. Volvió al país, presa de la parálisis y el deterioro emocional, por su impotencia ante el drama nacional que estaba viviendo El Salvador. Murió el 4 de septiembre de 1932.
Su obra incluye la prosa autobiográfica titulada Niñerías; los ensayos en los que expone su pensamiento social como Las nuevas ideas, ¿Qué debemos hacer?, Leer y escribir, Ensayo sobre el destino, El dinero maldito, El Mínimum Vital ; y la novela corta Una vida en el cine. Alberto Masferrer pertenece a ese tipo de pensadores que siempre defendieron las soluciones racionales y pacíficas frente a las grandes crisis nacionales. Su pensamiento ha sido estudiado con gran profundidad por la ensayista salvadoreña Matilde Elena López, particularmente en la obra Masferrer, alto pensador de Centroamérica. |
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